sábado, 26 de junio de 2021
El Plan de Recuperación, una estrella que no es fugaz
sábado, 12 de junio de 2021
Un hombre de palabras violetas
Aunque la lucha por la igualdad de mujeres ha tenido como protagonistas a las propias afectadas, también han sido varios los hombres adeptos a esta batalla. Hijos, esposos, hermanos, padres, etc., que son la excepción a una regla marcada por la división de roles y la supremacía masculina. No todos participan de la misma manera, algunos con más intensidad que otros, pero el mérito es que lo hacen. Para ellos igualdad es verbo no sustantivo.
Como amante de la poesía que soy, quería que la figura protagonista de mi trabajo estuviese relacionada con esta afición, pero no sólo eso, sino que al mismo tiempo fuera para mi un descubrimiento. Gracias a ello, he de decir que en esta búsqueda me he unido a su resistencia.
Juan Leyva Martínez es un ejemplo de estos hombres inmunes al mandato convencional de masculinidad. Haciendo uso de una poesía social se suma a la lucha continua por la igualdad entre mujeres y hombres, y aunque no puede cambiar el mundo, lo intenta.
Juan es un poeta zaragozano de 56 años ganador de varios concursos literarios entre los que se encuentran el XII Premio Internacional de Poesía "Ciudad de Pamplona 2018", el 33 premio de poesía "Ciudad de Badajoz 2014", "Poesía para llevar" (de los Institutos de Educación Secundaria de Aragón), "Ciudad de Ermua 2013" y el de "Cardiopoemas 2012". Es colaborador de las revistas de poesía "Trasnochados" y "La herradura oxidada". Graduado social por la EEUU de Estudios Sociales de Zaragoza trabaja como empleado público en el Gobierno de Aragón y a su vez ejerce labores sindicales.
La poesía a lo largo de la historia se ha manifestado como un motor impulsor para crear y recrear las sociedades. Representa sentimientos, lo que propicia que el lector se identifique con esas palabras cargadas de emoción y sienta lo mismo que el autor. La poesía crea espacios de reflexión. Es por ello que en un mundo con la violencia de género como orden del día, resulta imperativo una poesía que encienda luces donde sólo hay sombras.
Es aquí donde entra la aportación de Juan Leyva. Ha convertido sus poemas en auténticas denuncias contra esta lacra social que es la violencia de género, lo que le ha valido el reconocimiento social como exponente de la poesía feminista y compartir su trabajo en eventos convocados por la Escuela de Pensamiento Feminista y la Biblioteca del IES Virgen del Pilar. Con la gran dimensión que el movimiento feminista tiene actualmente una voz masculina que se alce a su favor es todavía más importante para que el feminismo no sea unidireccional. La igualdad es una cuestión de todos.
Para él, las mujeres no son las musas o la locura de los hombres que caracterizaban a la poesía de antaño, son los hombres la perdición de ellas. "Temo que mis palabras no las entiendan los hombres a las que van dirigidas. Temo al próximo titular donde se asesina a una mujer y no poder salvarla" así expresa en su poema "Temor".
A la hora de leer sus poemas no es necesario ponerse las gafas violetas, sus palabras son violetas. Su discurso es inclusivo, tú y yo, hombre y mujer, no hay signos de más (+) o menos (-), sino de igual a (=). Así son sus palabras, certeras, desnudas, sinceras, que describen la vida cotidiana y destacan la importancia de mantener vínculos reales con las personas que nos rodean.
"La poesía es economía. Debe tener intención, huir de lo convencional, ser revisada una y otra vez hasta dejar de ella lo verdaderamente importante, y eso a lo que yo llamo importante, no es otra cosa que tu propia voz, lo más clara y sincera posible" define Leyva su poesía.
Creo que como mismo debe haber mujeres de éxito en espacios no preasignados para ella que sirvan de ejemplo para niñas y jóvenes, también deben existir referentes masculinos en la defensa de la igualdad entre sexos. Las personas estamos acostumbradas a seguir patrones identitarios, y la mayoría de las veces estos modelos son un copia y pega de una realidad impuesta o vendida, y la parte negativa de esto es que cuando copias algo literalmente pegas tanto lo bueno como lo malo.
Necesitamos más referentes masculinos como Juan Leyva, hombres que con sus actuaciones demuestran que un cambio hacia la igualdad sí es posible, no como una forma de actuar y pensar impuesta o vendida, sino como fruto de su humanización. Estos son los referentes que necesitamos y que sí existen: hombres que aman a las mujeres.
Yo te veo Juan y con esta entrada pretendo que mis lectores/as también lo hagan. Los grandes cambios sociales sólo son posibles con los pequeños cambios individuales de las personas.
Foto recuperada de MasterClass: taller práctico de poesía, por Juan Leyva. – El Laboratorio de Sueños (laboratorioescrituracreativa.com)
Fuentes consultadas
- Asamblea Ciudadana Municipal II de Zaragoza. [Consulta: 12 de junio de 2019] Recuperado de Juan Leyva Martínez - Asamblea Ciudadana Municipal II de Podemos
- Cultura Overdose. Juan Leyva "Sobran poetas, lo que faltan son lectores". Recuperado de Juan Leyva «Sobran poetas, lo que faltan son lectores » | Cultura Badajoz
- Leyva, J. (2015). Caja de Resistencia. Grupo Anaya Publicaciones Generales.
- Leyva, J. "Temor". Recuperado de POEMA DE JUAN LEYVA. - Coeducación IES Punta del Verde
- Padilla, Á. (2 de septiembre de 2020). "Duerme España, cura tu cansancio de violadores". SIGLO XXI. Recuperado de "Duerme España, cura tu cansancio de violadores" (diariosigloxxi.com)
- Sabido Sánchez, F. (24 de junio de 2015). Poetas del Siglo XXI. Recuperado de POETAS SIGLO XXI - ANTOLOGIA MUNDIAL + 20.000 POETAS: Editor: Fernando Sabido Sánchez #Poesía : JUAN LEYVA [16.365] (poetassigloveintiuno.blogspot.com)
viernes, 4 de junio de 2021
Dime quién eres y te diré cómo es la noticia
La desigualdad entre mujeres y hombres continúa siendo una situación estructural en nuestra sociedad. Diariamente somos testigos de hechos donde las mujeres ocupan una posición descendente con respecto a los hombres. Un ejemplo visible de esta desigualdad la encontramos en los medios de comunicación.
Hace unos días leí una noticia en el diario digital Público que hablaba sobre la pérdida de poder de la mujer en los medios españoles en contraste con la situación en la prensa anglosajona (Igualdad: Las mujeres pierden poder en los medios españoles mientras ocupan posiciones clave en la prensa anglosajona | Público (publico.es)). A raíz de esta información, la primera idea que me vino a la mente fue la relación mujer-noticias. Hay un techo de cristal para las mujeres en este sector y su base se encuentra en la visión que los propios medios hacen de ella.
¿Sabías que el porcentaje de mujeres que aparece en las noticias de nuestro país es menor que el de hombres? Las mujeres continúan marginadas en la agenda de los mass media y su presencia en las noticias refuerza los estereotipos de género establecidos. Si hacemos un seguimiento de la programación informativa de los principales canales españoles nos percatamos de que, en la mayoría de los casos, la aparición de una mujer está asociada al papel de víctima.
El anonimato o la breve identificación en las noticias, referencias en función de su estatus familiar o del parentesco: esposa, viuda, compañera, hermana, etc., son algunas de las características de la representación femenina en los informativos. Por su parte, los hombres son vistos como empresarios, deportistas, políticos, con altas cualidades profesionales o sociales.
Dos elementos a destacar también son el contraste de edad entre los presentadores de los telediarios y las fuentes expertas en las noticias. En el caso del primero, normalmente hay uno de cada género, sin embargo la edad de los hombres es mucho mayor que la de las mujeres, esto refuerza el estereotipo de la mujer como símbolo sexual: la imagen vende, en este caso más bien sería, la noticia es más llamativa. Con respecto a las fuentes, cuando la información requiere un conocimiento experto, se recurre a la cualificación masculina en mayor medida.
En cuanto a la temática de las noticias existe también un sesgo de géneros, varias de las informaciones sobre mujeres tienen que ver por su condición, es decir, que se corresponden por el hecho de ser mujer que no serían aplicables de igual manera al hombre. Lo mismo sucede en cuanto a méritos se refiere, se da más valor a al hecho de ser mujer que a sus propios logros lo que implica de por sí una desvalorización. En el espacio deportivo la asimetría es mucho mayor, en sus noticias se muestra la masculinización de esta profesión y el fútbol se convierte en tema hegemónico de los minutos dedicados a esta sección.
Los medios de comunicación son un importante agente socializador y transmisor de valores. Modifican o refuerzan pautas de comportamiento que pueden llegar a convertirse en modelos de referencia social. En el espacio televisivo, campo de análisis de este trabajo, una imagen vale más que mil palabras. De ahí la urgencia de un cambio en los arquetipos de mujer y hombre, de lo que social y culturalmente es adecuado a cada género.
En cuestiones importantes de la vida social, el constructo de género adquirido por la mayoría de las personas no se corresponde con su experiencia, por lo que estas ideas se van elaborando a través de los medios de comunicación. De forma inevitable acaban creando una realidad. Si bien actualmente existe una mayor y rápida accesibilidad a las noticias, necesitamos ser capaces de distinguir los intereses que en muchas ocasiones subyacen a ellas. Necesitamos ponernos las gafas violetas, y el primer paso para ello, es tenerlas. ¿Cómo hacerlo?
En una sociedad donde hay una desigualdad de géneros y poca valoración hacia la mujer, es muy probable que las noticias tengan el mismo tratamiento. Es por ello que se debe fomentar en los sectores educativos el aprendizaje de competencias que permitan cuestionar y rechazar la transmisión de estereotipos de género en los medios comunicativos.
Hay que cambiar las formas de hacer periodismo. No se trata de igualar el porcentaje de noticias en el que aparezcan ambos géneros, porque una noticia es un suceso de la actualidad con relevancia pública. El cambio del que hablo es el de revisar cómo mujeres y hombres son afectados en forma diferenciada por un mismo hecho. Esto último es lo que se define como un periodismo con perspectiva de género que, a mi entender, significa hacer buen periodismo, no un periodismo especial. Lograr esto sería reflejo de la calidad del sistema en el que vivimos y de una consagración del respecto hacia los derechos humanos.
Reto 3- Compartiendo "proyectos ODS"
Para la realización de este reto tomé como referencia el proyecto Lago Marítimo que se está desarrollando en la ciudad de Algeciras (Cádiz)...
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Todos en algún momento de nuestras vidas nos hemos sentidos discriminados, a veces por el propio hecho de una realidad con ideas preconcebid...
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"Nadie nace odiando a otra persona por el color de su piel, o su origen, o su religión. La gente tiene que aprender a odiar, y si ellos...
